Maduro habló entre Minutos de Silencio, Ataques y Rebelión

Share on Facebook4Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone
Los Tweet de Maduro

Los Tweet de Maduro



Conmemoraron hoy el 4 de febrero. Una vez más. Pero en esta ocasión con la mayoría del país en contra. Y no es una mentira, perdieron el 6 de diciembre y las urnas demostraron que son minoría. Sin embargo, hablaron como siempre, sin la menor intención de cambiar.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Caracas amaneció trancada. Las colas eran más infernales que nunca y muchos no entendían a qué se debía el caos. Poco a poco comenzaron a darse cuenta que era el 4 de febrero, una fecha que los seguidores de Hugo Chávez se empeñan en celebrar desde que el militar tomó el poder y ahora sienten que deben amarrarse a esa fecha, como a una fecha patria, ante la amenaza para ellos de la “derecha” y “el imperialismo”, que además no deben entender por qué, crece y crece.

En el metro de Caracas, un hombre con su franela roja y el símbolo del Seniat cosido del lado de su corazón hablaba por teléfono. Daba explicaciones. “¿Aloó? Si, si…voy en el metro. Tengo que ir a una marcha…sube el tono de voz….A una marcha!, ¿Qué?…no sé, una marcha ahí. No se por qué. El cumpleaños mío no es”.

Así fueron muchos, con lista en mano. Todos caminaron por la avenida Libertador hasta el Palacio de Miraflores, donde los esperaba el hijo elegido a dedo del Comandante que dio un golpe de Estado el 4 de febrero de 1992. Diosdado Cabello y su esposa también aparecieron en el escenario por la avenida Urdaneta, caminando. El, vestido de uniforme de campaña, con sus símbolos rojos, por supuesto. Ella de blue jean y zapato de goma. Ya no está para ir cargando con piñatas llenas de granadas.

Saludaba Diosdado, contento, pero eso si rodeado de guardaespaldas muy rojos ellos. Recibió un baño de multitudes pero no muy cercanas y emocionado se refirió a aquel día que fue el inicio de su fama, “aquí está nuestro pueblo que acompañó al comandante Chávez de un pueblo que estaba olvidado y expropiado por la Cuarta República. Hoy, 24 años después hacemos un llamado a todos los camaradas que estuvieron el 4F y que se han alejado y a todos los venezolanos que han caído víctimas de la guerra no tan convencional de la oposición”.


“Más temprano que tarde recuperaremos la Asamblea Nacional, así lo digo, así lo veo y así lo decreto “.


El no fue a la Asamblea, donde se aprobó el Proyecto de la Ley de Amnistía. Discusión que les sirvió a los oficialistas para recordar su glorioso día y para que Héctor Rodríguez afirmara que el 4 de febrero “fue una acción contra un poder constituido”. Una manera muy disfrazada de hablar de golpe de Estado. Pero claro, unos son siempre más golpes que otros, depende de cómo se vea.

Cuando le tocó hablar a Maduro, rodeado de militares y milicias, lo hizo con ataques y repartiendo amor. “Sueño con el momento en que superemos las dificultades (…) Nosotros no odiamos a nadie, una cosa es que luchemos por amor y otra que seamos bobos”. También un poco extraño eso de guerrear y hablar de paz. Pero no podían dejar de lado aquello de que Chávez es amor.

Hasta que le tocó el turno a Lorenzo Mendoza. Mucho había tardado en responderle y todos sabíamos que no lo iban a hacer sentándose a buscar soluciones para el país. Al contrario, no se dio cuenta que Mendoza lo que hizo fue dar la cara al hablar de la situación económica, y le dijo “Ladrón, traidor, aquí te espero Lorenzo Mendoza, sal al ruedo hipócrita, doble cara. Si no puedes con tus empresas entrégaselas al pueblo, que el pueblo si puede, bandido, oligarca traidor”. Esa parte si no la explicó bien. ¿cómo el pueblo si puede, después que todo las empresas expropiadas están en la ruina?. Claro, tal vez es culpa de la guerra económica, verdad!!!.

En sus papeles está la guerra. Su libreto es que perdieron la Asamblea y que cómo sea tienen que recuperarla, al menos así lo decretó, como si estuviera “echando unas cartas”, “Más temprano que tarde recuperaremos la Asamblea Nacional, así lo digo, así lo veo y así lo decreto “.