Las Vacaciones “iluminadas” de una Argentina en Margarita

hecho en socialismo


Maduro aseguró que uno de sus motores es el turismo. Para los hoteles que tiene que “autogenerarse”, tener comida, papel higiénico y champú, ofrecer las bondades del motor económico del gobierno resulta más complicado que un plan turístico de aventuras.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Giovanna hizo su maleta emocionada. A pesar de los peligros que ha oído que existen en las calles venezolanas,  ¡iban a pasar cuatro días en una isla!, Margarita para ser precisa. Y la verdad es que en una isla las cosas no pueden ser tan graves. Además ella ha escuchado mucho acerca de las playas venezolanas. Una amiga, de una amiga, que estuvo tres años atrás en un hotel todo incluido, le dijo que había sido fantástico.

Gustavo y ella son de la Kirchner, fanáticos de lo que Cristina pensaba e hiciera y su presidenta al fin y al cabo, era amiguísima de Hugo Chávez y bastante amiga de su sucesor. “y está claro, ves, lo que se dice de ellos son boludeces, es pura invención”.

El hotel además les iba a salir baratísimo y montarse en un avión con pasaporte es diferente a tomar el auto. Algo escuchó en la televisión acerca de unos motores de los que hablaba Nicolás Maduro y también leyó que iban a impulsar el turismo.

Lo que si no leyó Giovanna era que los centros comerciales tenían que cerrar sus puertas o “autogenerarse”, porque no había luz, tenían que ahorrar electricidad. ¿Y eso es posible?, le preguntó al taxista que la recogió en el aeropuerto.


Bueno, no importa, tampoco es que venían con mucho dinero para comprar. Lo que querían era disfrutar del todo incluido y tomar el sol. Eso es lo que alcanza para su presupuesto.


Cuando llegaron al hotel los recibieron con un ron venezolano y sol caliente. El hotel fantástico y mientras esperaban para hacer el check in, escuchaban a dos señoras con acento venezolano, diciéndole una a la otra que menos mal que en el hotel había papel de baño, porque lo que era en su casa en Maracaibo, tenían que recortarlo porque hacía mucho que no lo conseguían. Ella miró a Gustavo extrañada, pero se puso sus anteojos de sol y continuó esperando. Las señoras seguían conversando, y una le comentó también a la otra que ojalá la comida en el hotel no la racionaran porque habían pagado muchísimo dinero para poder disfrutar del todo incluido. “mirá vos, que rara esa conversación”.

Giovanna se asombró, a ellos les había costado baratísimo el viaje. Cuando lo reservaron en la agencia, no lo podían creer, con eso no habrían podido ni acercarse a Punta de Este.

El muchacho de las maletas le advirtió que tratara de llegar a bañarse antes de las 6 de la tarde, porque sino tendrían que esperar hasta las 8 de la noche, “mire señora, y dele gracias a Dios que este hotel tiene planta eléctrica para poder disfrutar de la electricidad todo el día, si no, a esta hora, todo estaría apagado”.


Cuando el bellboy se fue, ella le comentó a Gustavo que seguro era uno de esos a los que Chávez se refería como escuálidos y le encantaba distorsionar la verdad.


Bajaron a la playa, buenísima. Se tumbaron Casi no abrían los ojos sino cuando se le acercaban a venderle unos collares de conchas o a darle un masaje, en dólares. Ella no había viajado tan lejos para gastar lo que no tenía así que siguió con sus ojos cerrados.

El día estaba muy sabroso, así que se le olvidó lo de las 6, quería ver la puesta de sol. Hermosísima. Subió más tarde y cuando entró en el cuarto el calor era insoportable. “Prendé el aire Gustavo”, rápido. Pero bueno si no enciendes la luz no se ni siquiera dónde está el encendedor. No puede ser, no prende!!..se fue la luz. No veo nada, menos mal que hay luna llena.

Llamá abajo, a ver qué pasa…No funciona el teléfono. Qué calor. Abre las ventanas, no puedo, no veo cómo hacerlo. Los minutos iban pasando y con ellos la desesperación. Salieron los dos con sus trajes de baño y se encontraron con un negrito de Trinidad envuelto en una toalla. Se estaba bañando cuando de repente, zas! se fue la luz. Pegó gritos y nadie le oyó. Tenía su ropa guardada en las gavetas y no conseguía nada, no podía ver.

Bajaron corriendo a preguntar qué pasaba y el muchacho de las maletas le dijo, ” yo les advertí entre las 6 y las 8 de la noche no hay luz en los cuartos, la planta solo llega a las áreas sociales”.

Pero bueno, ¿por qué?. Hay que ahorrar energía, El Niño nos tiene fastidiados. ¿Pero es solo hoy pibe?, no señora Giovanna, todos los días.

Abajo, el aire acondicionado le daba frío. Arriba no tenía luz.

Giovanna al lado del negrito trinitario se puso a llorar, venir de tan lejos a pasar trabajo!!!. Eso, señora Giovanna es “Hecho en Socialismo”.