En la Administración Pública Apagan la Luz a la Una de la Tarde

cerradopor emergencia


La situación de la electricidad es crítica. No se tomaron las medidas necesarias cuando hubo que hacerlo, no se hicieron las inversiones y se compraron plantas y turbinas en malas condiciones y con sobreprecio, si no que le pregunten a los bolichicos. Ahora no queda otro remedio que racionar agua y energía mientras se esperan las lluvias. ¿Quien resuelve los problemas?, como siempre, el pueblo


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Primero fueron los centros comerciales, luego los hoteles, ya el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez había dicho que también reducirían el horario del sector público y ahora la Gaceta Oficial, lo corrobora, los empleados públicos para ahorrar energía trabajarán solo 5 horas y media diarias. Hasta la 1 de la tarde, después la administración pública se paraliza.

El decreto 2.241, publicado en la Gaceta Oficial número 40.855, que salió de imprenta este jueves, activa la comisión presidencial del Estado Mayor Eléctrico, creada el 10 de agosto de 2015, y establece nuevos horarios y restricciones de consumo eléctrico para el sector público.

Los empleados públicos tienen que proponerse ahorrar el 30% de energía y ese porcentaje de rebaja tendrá que ser comparado con lo que facturaban en el mes de febrero del año pasado. A partir de la 1 de la tarde, se apagan las luces y ya no trabaja más nadie. Bueno, al menos podrán ir a los centros comerciales que más o menos abrirán sus puertas cuando la administración pública las cierre.

Son las ideas que nacen producto de la improvisación y la falta de previsión que ha imperado en las decisiones del Gobierno nacional.


Corpoelec, se convertirá en una especie de policía de la electricidad, pues será la responsable por hacer las respectivas mediciones para informar mensualmente al Estado Mayor Eléctrico sobre el cumplimiento de la meta de consumo.


Es decir, cualquier trámite ante la administración pública quedará para que se haga en la mañana.

En el artículo 4 instruye al Ministerio de Energía Eléctrica a que se tomen “todas las medidas necesarias” con el fin de incrementar la generación termoeléctrica a nivel nacional, disminuyendo así el uso de la energía hidroeléctrica durante momentos críticos”. Hasta hora una de “las medidas necesarias”, ha sido dejar apagadas durante bastante tiempo, la vida normal y rutinaria de los venezolanos.


El Niño, es el culpable para el Gobierno. Habrá que ver si las lluvias llegan, El Niño desaparece de la lista de los perseguidos.


Mientras tanto a El Guri solo le quedan 5,5 metros, según las últimas estimaciones para entrar en el colapso. Rumores apuntan a que el ministro de Energía, aseguró que si la situación de la sequía sigue así, en mayo la situación será caótica, hablan los profetas del desastre de un apagón del país.

El embalse de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar,  tiene el cuarto lago artificial más grande del mundo. Se inició su construcción en 1963 y los gobiernos sucesivos, de diferentes colores, continuaron la obra. Comenzó a funcionar en 1978. En 1985 se construyó una segunda central.

La sequía influye lógicamente en el nivel de agua del embalse conocido también como El Guri, pero se construyó de tal manera, que los modelos hidrológicos de la cuenca del río Caroní permiten prever esta situación y tomar medidas para extender la vida útil del embalse cuando hay niveles bajos. Fue cuidadosamente diseñado para soportar sin peligro de riesgo una sequía extendida de 32 meses. ¿Qué pasó?…improvisación, falta de mantenimiento, ignorancia.

El nivel del mar es el que fija cuál es la condición del embalse. La cota máxima de Guri es de 272 metros sobre ese nivel, así que para que funcione bien, las cotas deben estar entre los 271 y 261 metros. Si baja ese nivel la eficiencia en la generación de las turbinas disminuye, se requiere entonces más agua que turbinas para generar menos electricidad. Una operación matemática que dominan los expertos.


Corpoelec ha dado unos números de cómo está la cosa, para el 24 de febrero la cota era de 249,70 metros sobre el nivel del mar. Es decir, 13 metros por debajo de lo ideal para funcionar. De ahí sale el número de los 5,5 metros que le quedan antes del colapso total.


Si se llega a los 240 metros y evidentemente ya falta poco, se tienen que apagar las turbinas, si no se dañan las máquinas.

Los embalses fueron sobreexplotados. No se tomaron las medidas para evitar que se llegara a la actual situación y ahora el problema se convirtió en un problemón.

¿Soluciones?

Las habría si hubieran mantenido lo que hay. Dice el ingeniero José Aguilar que la energía térmica es la solución que se había establecido en otros tiempos para las épocas de falta de lluvia. De hecho, hay 17,500 megavatios instalados de energía térmica, pero…con este Gobierno siempre hay un pero, no puede suplir la generación de las centrales porque de esa cantidad sólo están disponibles 9 mil megavatios y de ellos, 3 mil  funcionan a media máquina por problemas de mantenimiento e insumos.

Otras planta termoeléctricas del país, corren la misma suerte, falta de mantenimiento, recursos e inversión.

Hasta la Memoria y Cuenta del ex ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón, asegura que no se ejecutaron los proyectos de rehabilitación de las unidades del 1 al 6 del Guri y se cumplió solo con un quinto de la meta planteada por el despacho.

¿Qué hacer?

Bueno, lo que están haciendo, el pueblo es el que tiene que tomar las decisiones. No hay agua, hay que racionarla, por eso las medidas de apagar medio día al país. ¿Las consecuencias económicas?, mala suerte!!!

Para el futuro, sin robar, debe establecerse una planificación de la industria eléctrica, en la que se establezca además la conclusión de las centrales de Tocona y las plantas de Termocentro, Planta Sucre, Tamare y Bachaquera.

Por supuesto y no volver a hacer negocios con las compras de turbinas a Cuba o a los bolichicos, que ganaron enormes cantidades de dinero, ellos y los funcionarios del gobierno y entregaron turbinas y plantas viejas y en pésimo estado y …con sobreprecios.