Los Conejos no Salen de su Madriguera

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despiden al conejo


Las últimas imágenes de todo lo relacionado con el asesinato de “El Conejo” son aterradoras y mientras tanto el gobierno calla. Nadie comenta acerca de las armas que exhibieron, nadie dice nada de la cantidad de personas que se acercaron al entierro de Teófilo Rodríguez Cazorla, ni la ministro de Justicia, ni el Defensor del Pueblo, ni el ministro de la Defensa.Todos tienen miedo.


Angel R-Valdés Cardiel
Mientras el chavismo busca anular al congreso con impugnaciones y amenazas, mientras Maduro lanza discursos vacíos de frases gastadas y Pedro Carreño ejerce su función de “analista jurídico”, en la otrora paradisiaca Isla de Margarita la Venezuela cotidiana mostró sus más triste y bizarra realidad. Esa cara demacrada a la que nos ha llevado un régimen que premia la delincuencia y castiga a cualquiera que se atreve a cuestionar.

El asesinato de Teófilo Rodríguez Cazorla, alias “El Conejo”, desnudó ante los ojos de todos  el poder que tiene la delincuencia en Venezuela.

El domingo 24 de enero “El Conejo” fue asesinado a la salida de una discoteca en la que se presentaba la DJ Rosita, la misma Jimena Araya que durante un tiempo fue prófuga de la justicia por haber ayudado a escapar de la cárcel de Tocorón a su novio “El Niño” Guerrero. La muerte del pran, el auténtico regidor del internado de San Antonio, hizo que los residentes del penal descargaran su furia y nos dejaran ver que pasaría en Venezuela si algún día dejan de traficar drogas, robar y asesinar a cuenta gotas para salir a las calles e imponer su ley frontalmente y en plan bruto, si deciden declararnos la guerra formalmente, no esa guerra cotidiana que ya nos socava y nos hace vivir en temor permanente.


¿El general Padrino López no siente que esto es una afrenta, una falta de respeto?


Por uno días el internado de San Antonio, ese edén penitenciario –o más bien ciudad vacacional para delincuentes -, dejó de ser un spa y tierra segura de malandros para convertirse en un fuerte apache. Sobre el techo del penal vimos a decenas de presos disparando armas de guerra al aire con prepotencia y desparpajo.

Ametralladoras de todos los calibres se dispararon sin miedo a acabar la munición porque obviamente ese no es un producto que escasea en la Venezuela de las precariedades.  Y mientras tanto nosotros nos preguntamos, ¿El general Padrino López no siente que esto es una afrenta, una falta de respeto? ¿No tiene unas palabras que decir o un twitt que postear al ver como sus armas fueron descolgadas de sus cuarteles y llegaron a manos de estos delincuentes?

¿El dolor de Iris Valera por la muerte de su viejo amigo “El Conejo” es tan grande que como ministra de prisiones no puede hacer ninguna declaración sobre lo que todos vimos? ¿Unas palabras, por incoherentes que sean, que expliquen por qué hay tantas armas en una cárcel?

¿Tarek William Saab, defensor del pueblo, no puede salir a defendernos? ¿O al menos decirnos lo que estoy seguro que piensa, que los delincuentes necesitan armas para defenderse? ¿Ninguna impugnación de Diosdado Cabello o Pedro Carreño? ¿Ningún discurso del  amor revolucionario de Maduro?

Muchos personeros del gobierno deberían haber respondido ante los hechos de la prisión de Margarita, pero hay una poderosa razón por la que no lo hacen.


si a nosotros nos asusta el hampa, al gobierno le da pavor


Si las imágenes de los presos disparando son aterradoras, más desesperanzadoras son las imágenes del entierro del “Conejo”. Cientos de simpatizantes escoltaron su féretro por las calles de Margarita. Autobuses, motorizados y gente de a pie fueron a decirle adiós a su desaparecido y querido pran. Sin duda se vio más gente que la que se ve hoy en día en cualquier discurso de Maduro; y aquí nadie fue obligado. Ese es el monstruo del chavismo.

Nadie en el gobierno dice nada, porque si a nosotros nos asusta el hampa, al gobierno le da pavor. El problema de la delincuencia en Venezuela data de antes del 98, pero con la llegada de Chávez la delincuencia se transformó en un poder de facto apoyado por el gobierno. Chávez se asoció con los delincuentes porque ellos fueron su puente para dominar los barrios; por un tiempo fueron sus Robin Hood. Pero como era de esperarse el monstruo se les escapo de las manos.

Por el camino quedan los Eliezer Otayza, Robert Serra y un sinnúmero de escoltas de funcionarios del gobierno asesinados, muchos de ellos sin razón aparente. En Venezuela el crimen no paga, pero si cobra.

El que se acuesta con delincuentes amanece abaleado. El gobierno lo sabe, por eso no se atreve a despertar a la bestia que ha creado y que duerme en su cama, por eso no escucharemos una palabra oficial sobre el “Conejo”.

En el penal de San Antonio, en Margarita, hay un mural con un dibujo de Teófilo Rodríguez Cazorla junto a Hugo Chávez. Los delincuentes los pintaron juntos porque para ellos son dos “Conejos” de la misma madriguera.