De Primera Combatiente a Negociadora

Nicolás Maduro presentará el viernes su Memoria y Cuenta

Nicolás Maduro presentará el viernes su Memoria y Cuenta



El panorama empieza a parecer una democracia. Hay que negociar y ya la minoría del Gobierno hizo sus contactos con la mayoría de la Asamblea. El encuentro de Cilia Flores y las promesas que le hizo Ramos Allup dio el fruto de la negociación. El Ejecutivo dejó de buscar por los rincones y Maduro presentará su Memoria y Cuenta en la Asamblea el viernes 15 de enero.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Al final Nicolás Maduro presentará su Memoria y Cuenta el viernes a las 5 de la tarde. Esa es la hora anunciada por Diosdado Cabello que no se debe acostumbrar a que su voz no implique siempre una decisión. Por ahora, allí estará el Presidente con un traje negro seguramente, contando ante el país y los distintos medios acreditados, lo que ha hecho en un año y sus planes de futuro. Por ahora, si cumple con su anuncio, Maduro legalizará con su presencia a la Asamblea electa por voluntad de la mayoría de los venezolanos.

El gobierno amagó, refutó, buscó alternativas para patalear y comenzaron las negociaciones. Comenzó el tira y encoge, nada fácil, entre el gobierno acostumbrado a decidir sin contar con la opinión de otros, y los diputados de la oposición, fuertes ante el poder que le confirieron las urnas, por más que intenten desconocerlo. Fuertes también ante el segundo espaldarazo que a la democracia le dio Luis Almagro, secretario general de la OEA, con su carta al Presidente Maduro.

Por ahora, también en esa negociación los diputados de Amazonas renunciaron. Pero habrá que hacer una nueva elección y ahí se verá. Los escollos sin sentido terminan cayendo por su propio peso.


Ella, como Isturiz no vienen de un cuartel, de recibir órdenes. 


Aristóbulo Istúriz, con pasado adeco, fue el primero en negociar y llamó al Presidente de la Asamblea, Henry Ramos Allup, según confesó el secretario general de Acción Democrática. Lo hizo para llegar a un acuerdo. Y, además, Oh!, el destino!, logró que Cilia Flores y Henry Ramos Allup se encontraran en un jardín, ante muchos testigos y esta vez no eran  adláteres disfrazados de rojo, sino representantes de distintos medios de comunicación social que pudieron darse cuenta de un cruce de palabras muy normal, sin estridencias ni amenazas, con promesas para que fueran trasmitidas al más alto nivel.

Cilia Flores también tiene su pasado de la cuarta. En sus años mozos trabajó en la burocracia del Congreso, allá en lo que ellos llamaron la cuarta República, después el destino la puso a las órdenes de Hugo Chávez cuando dio el golpe de Estado y de allí en adelante su historia es conocida. Se ha movido a lo largo de 17 años en diferentes centros del poder del gobierno. Ella, como Isturiz no vienen de un cuartel, de recibir órdenes. Aprendió en el Congreso cómo se bate el cobre y lo siguió batiendo de diferentes maneras en todo este tiempo.

Su encuentro fue “coincidencia tal vez o suerte…” y se dijeron lo que tenían que decirse. Un beso selló el pacto y de ahí salió lo que se esperaba. La negociación final de la Primera Combatiente, que también se sienta en el curul de los diputados, exigió, según NTN24, que las barras en las gradas fueran restringidas. Al final es una buena idea, que desaparezca ese bochorno de un público gritando lo que se les ocurriera, a eso se acostumbraron en la Asamblea en los últimos 17 años.

Un Congreso es para debatir, para ponerse de acuerdo o no, como dijo ayer Barack Obama en el discurso del Estado de la Unión, ante unos diputados y un público callado y respetuoso. Un Congreso no es manchas rojas sentadas o la ridiculez en la que también incurrieron hoy los diputados de Podemos, los socios del PSUV en España, que hasta un bebe llevaron para juramentarse.

Veremos qué ocurre en los próximos días, a ver si al menos sirve para elevar el debate, tanto Chanel No 5 y zapatos de Prada sorteando piedras y tomates.