Crónica de Un Nuevo Día

Juramentaci´øn


La Asamblea Nacional estrenó hoy una nueva forma de gobernar. Había caras viejas y muchas nuevas. Tendrán trabajo y el compromiso de la bancada mayoritaria de en un lapso no mayor de seis meses para estudiar los mecanismos con el fin  de cambiar al gobierno.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Hoy comenzó una nueva etapa para Venezuela. El viejo estilo, ese que estuvo dominando la Asamblea los últimos 17 años se acabó. Nace la hegemonía de la oposición que traerá a la vida venezolana una nueva forma de trabajo.

Todo comenzó temprano. Había oposición y oficialistas en los alrededores, pero la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, cumplió y el orden se estableció en todas las zonas cercanas. Un grupo del PSUV quiso entrar en la sede del Congreso, pero simplemente no los dejaron pasar. Al principio intentaron impedir el acceso de los diputados de la oposición, pero al final todo quedó en inconvenientes. Se presentaron también algunas escaramuzas cuando ya estaban todos adentro y grupos violentos atacaron a dos periodistas. Pero solo fueron unas manchas al principio, que se oscurecieron al final con la actitud del oficialismo.

Esta vez casi todos decidieron vestirse con flux. Los del PSUV por supuesto, con corbatas rojas. Los 112 de la oposición con diferentes colores y los de Voluntad Popular con liquiliqui, el traje típico venezolano. También esta prenda varió en colores, unos fueron blancos, otros beige y otros negros.

Muy sonrientes estaban los de aquí y los de allá. Diosdado Cabello ya no estaba sentado arriba, con el martillo en la mano. Se sentó en el lado de los 55 del gobierno, pero aseguró que no tenía problema en ser minoría. En esa bancada estaban sentados los mismos de siempre, los que han estado en el poder desde hace 17 años. En la bancada de la Unidad, sin distingo de partidos ni colores, todos con “el gran afecto que hemos desarrollado entre nosotros” como dijo Henry Ramos Allup. Había caras nuevas, muchos jóvenes y también algunos diputados ya conocidos por los venezolanos.

Una de las cosas diferentes que se vio en el ambiente fue la cantidad de medios de comunicación social que estaban presentes. Eso se había olvidado. Por primera vez en muchos años los venezolanos pudieron ver y oír a la oposición hablar en la televisión, las emisoras de radio que quisieran o por la página de internet que desearan.

En las gradas partidarios de uno y otro lado, autoridades de algunos gobiernos, el Nuncio Apostólico. En la más alta los vestidos de rojo, encabezados por una señora que llaman Caperucita con un letrero “Bastantes Ovarios Hay Aquí”. Justo en la de abajo Lilian Tintori, Patricia de Ceballos y Mitzy Capriles de Ledezma, enarbolaban carteles con “Amnistía ya“.

Se oían coros de un lado y de otro. “Fascistas”, gritaban los del PSUV, “Somos 112”, contestaban los de la oposición.

Habló Pedro Carreño, en su discurso las mismas palabras de siempre, derecha, pagados, imperialismo, oligarquía, puntofijismo, pasado.

Empezó el debate. Los del gobierno hablando de asesinatos y mostrando la foto de los que murieron en los sucesos de febrero de 2014. Sus intervenciones con adjetivos más o menos parecidos, pero rondando el discurso del gobierno. La oposición los enfrentó y utilizó argumentos nuevos, robo, lavado de dinero, narcotráfico, Banco de Andorra, pasaportes diplomáticos, “se llevaron el dinero de los medicamentos“. En una de las participaciones de la oposición, las cámaras de televisión poncharon a Cilia Flores vestida de rojo hablando por teléfono.


 

Cilia Flores

Cilia Flores


Hasta que llegó el último turno de las prerrogativas del gobierno. El director de debates Héctor Agüero, leyó un largo discurso, que sobrepasó los tres minutos establecidos al principio, contó su vida como guerrillero, su vida siguiente y su logro dentro de la revolución. Fueron palabras a veces inentendibles, bailadas en su lectura y que despertaron sonrisas y bostezos entre todos los presentes. Sin excepción.

Llegó el momento de las elección y 109 diputados escogieron a la directiva prevista. Por ahora no incorporaron a los otros tres. Henry Ramos se juramentó así mismo, al Director de Debates le debió parecer demasiado después de su larga intervención y desapareció. Después entre pitos y abucheos Ramos Allup juramentó a  la directiva de la Asamblea, que quedó con Enrique Márquez como primer vicepresidente y  Simón Calzadilla, como segundo Vicepresidente.


 

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Cuando le tocó el turno a la postulación de los secretarios de la Cámara, la bancada oficialista con Pedro Carreño a la cabeza pidió hablar para hacer la proposición del PSUV. Ramos Allup se lo permitió, siempre que fuera para hacer una postulación. Ahí empezó un pequeño “rifirrafe”. El primero solo decía lo mismo de siempre. Ramos Allup le recordaba lo de la postulación y le indicaba el tiempo restante, el otro no hacía caso. Terminó diciendo “tenemos pueblo, tenemos calle y tenemos cojones”. Cuando dejó de hablar, sin postulación sobre la mesa, el dirigente adeco solo le acotó, “usted vino a la presidencia a mentir, porque vino a decir que postulaba y no lo hizo”.

Julio Borges pidió la palabra y subió al estrado. Ahí empezó otro alboroto. Todos los diputados oficialistas subieron a hablar con Ramos Allup. Ahora si querían postular. Ya no había tiempo. Borges empezó a hablar y enumeró las leyes que tienen previsto aprobar. La Ley de Amnistía, la de los cesta tickets para medicinas, el derecho a la propiedad a los integrantes de la misión vivienda, la del campo y la productividad. No lo dejaban hablar, le gritaban al oído: “tiempo, reglamento, Julio Borges”.El, impertérrito.

Al ver que ni uno ni otros les hacían caso, Diosdado Cabello a la cabeza, seguido de Cilia Flores y otros más decidieron abandonar el hemiciclo. Eran las 2 de la tarde. Sólo quedaron unos cuatro diputados del oficialismo. El ambiente volvía a ser como en otros tiempos, pero al revés.

Héctor Rodríguez, presidente de la bancada oficialista y Pedro Carreño se quedaron para protestar, habló este último con poemas y todo para anunciar que se retiraban por “las constantes violaciones al reglamento interno de la Asamblea”.

Le tocó el turno para cerrar la sesión a Henry Ramos Allup, dijo muchas cosas y entre ellas destacó que en el lapso de los próximos seis meses implementará un mecanismo “para cambiar de Gobierno”. Recordó que no se podía confundir cambio con rostro o con edad y lamentó la deserción de los diputados chavistas

Habló de trabajo, de la forma en que legislarán, de lo que van a controlar, a investigar, de las cuentas que van a exigir al Ejecutivo. Se refirió específicamente al Tribunal Supremo de Justicia. Citó al Talmud judío: “Ay de los pueblos cuyos jueces merezcan ser procesados”…”Cuando falla el sistema de administración de justicia, todos los poderes tienden a desplomarse.

Por eso se refirió a la decisión de la Sala Electoral, la cual dijo no puede con una decisión burocrática hacer ilusoria la votación del pueblo.

Finalmente recordó que los próximos días tiene que ir el presidente Nicolás Maduro a rendir su cuenta anual a la Asamblea Nacional. Serán otros tiempos, como dijo el nuevo Presidente de la Cámara “De frente al Sol y con la Mirada Altiva”