En Argentina buscan a los ñoquis, empleados fantasmas de la era Kirchner

Mauricio Macri


El gobierno de Mauricio Macri ha comenzado a desbaratar muchas de las cosas que los Kirchner habían hecho a su medida y está demostrando que todo se puede arreglar. También le llegó el turno a los enchufados, esos trabajadores que solo pasan por las instituciones del Estado el quince y el último para cobrar.


En los gobiernos socialistas o al menos, en estos que se abrazan a la ideología del “socialismo del siglo XXI”, llenar la administración pública de “enchufados” y de funcionarios fantasmas que cobran un sueldo y figuran en nómina sin aparecer delante de un escritorio, es una costumbre muy extendida.

Estos trabajadores “invisibles” son amigos en algunos casos, pero en muchos están ahí para cobrar y tener dinero para el partido, para financiar actividades relacionadas directamente con su agrupación. En Venezuela es muy común, las nóminas están infladas de funcionarios que no hacen nada o de familiares del jefe de turno, pero además se utilizan los recursos del despacho sin muchos disfraces, es decir, descaradamente. Solo habría que preguntarle a la Primera Combatiente acerca de la corte de Los Flores en los diferentes puestos de las instituciones del Estado.

El presidente Mauricio Macri ha decidido acabar con estas nóminas y han empezado un estudio para detectar lo que llaman empleados “ñoquis”. Sí, ese es el nombre por el que comúnmente son conocidos.


En Argentina a estos empleados los llaman, así, ñoquis, como la pasta


Así que han iniciado la revisión de 63 mil expedientes de empleados que se contrataron en los últimos 3 años de Cristina Kirchner, de los cuales 15 mil fueron ingresados en el gobierno en el último año. La verdad es que se ajustan perfectamente a la necesidad de recaudar dinero para las elecciones. Los cálculos del gobierno de Macri establecen que deben tener entre 200 a 250 mil empleados ñoquis.

En Argentina a estos empleados los llaman así, ñoquis, como la pasta. Muchos argentinos descienden de los italianos y tienen una costumbre, el 29 de diciembre comen ñoquis la pasta italiana hecha a base de papa y ponen debajo del plato un billete para así atraer la buena fortuna para el año entrante. Por asociación comenzaron a llamar a los “enchufados” de ese país, “ñoquis”.

En el año 2003 cuando los Kirchner entraron al gobierno había 2,7 millones de empleados públicos, ahora cuando dejaron el poder, Macri se encontró con 4 millones. Es una práctica tan “revolucionaria” que en el Senado por ejemplo, hay 83 empleados por cada senador.

El ministro de Gestión y Modernización, Andrés Ibarra aseguró que de ahora en adelante “Vamos a trabajar con la revisión de incorporaciones, concursos y contrataciones de recursos humanos… Se revalorizará el mérito y desempeño como requisito para el crecimiento”.

Con el dinero que se ahorren después de limpiar las plantillas del Estado el gobierno piensa redistribuirlo para otras ayudas sociales. Pero como se esperaba, ya los kirchneristas protestaron y la Asociación de Trabajadores del Estado anunciaron una huelga para el próximo martes 29 de diciembre. Los ñoquis dejarán de comer ese día su pasta para salir a reclamar.