El Gobierno de Rajoy Supera a las Promesas de la Izquierda

Mariano Rajoy


La última encuesta realizada en España le da una mayoría al Partido Popular en número de escaños. Surge una tercera fuerza, Ciudadanos acercándose a los dos partidos tradicionales, pero las promesas de la izquierda se han visto disminuidas. Quizás su unión casi indisoluble con el socialismo del siglo XXI, haya hecho que los españoles aprendan lo que no se debe hacer.


Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios

El Centro de Investigaciones Sociológicas de España, que en tiempos electorales mide las tendencias de voto de los ciudadanos de ese país con miras a las próximas elecciones, asegura que el Partido Popular, ahora en el gobierno de la península, ganaría el próximo 20 de diciembre con el 28,6% de los votos. Tendría 7,8 puntos más que el PSOE, que estaría en segundo lugar  y 9,6 puntos más que Ciudadanos, que quedaría tercero, y que pisa los talones al partido de Pedro Sánchez.

Eso en los números de escaños en el parlamento, es decir, en el número de representantes ante la cámara significa que los populares tendrían entre 120 y 128 escaños, mientras que los socialistas se quedarían entre 77 y 89 y Ciudadanos entre 63 y 66.

Podemos,el partido de Pablo Iglesias, financiado en sus inicios por el gobierno de Hugo Chávez sería la cuarta fuerza con 9,1 por ciento y 23 o 25 escaños, pero con sus coaliciones de partidos nacionalistas en varias regiones del país podría tener entre 45 y 49 diputados.

Al principio este partido dirigido por Iglesias con cola de caballo y vestido siempre igual, como recién levantado y sin planchar, había obtenido un gran auge porque hablaba de corrupción y de lo que hacían los grandes partidos. Pero a medida que fue pasando el tiempo, los españoles fueron descubriendo cómo sus líderes, como el caso de Juan Carlos Monedero, habían hecho negocios poco claros a costa de la revolución bolivariana, beneficiándose económicamente de sus asesorías para disminuir el peso de la oposición venezolana.

Mientras que Ciudadanos, un partido creado también en estos últimos tiempos en Cataluña, que busca la integración de España, se presenta como la alternativa joven y diferente a lo que hasta ahora ha gobernado ese país europeo. Por eso, en los últimos meses su ascenso ha sido constante, hasta situarse como tercera fuerza muy cerca del Psoe. El Partido socialista español, aunque tiene un enorme capital de ciudadanos fieles a su organización, ha reflejado muchas contradicciones internas. Mientras Felipe González ha levantado la bandera de la historia de su partido, manejándolo como siempre, bajo los principios tradicionales, el expresidente Rodríguez Zapatero que dejó el gobierno con una baja popularidad, le ha hecho sus carantoñas a la gente de Podemos. De hecho, ha sido considerado por el gobierno de Nicolás Maduro un líder creíble para acompañar al Consejo Nacional Electoral en las elecciones del domingo 6 de diciembre en Venezuela. Mientras Pedro Sánchez, que también ha jugado en ocasiones a inclinarse más hacia Pablo Iglesias para tratar de capitalizar al elector de izquierda, debate internamente su liderazgo.

Mariano Rajoy del Partido Popular, ha logrado levantar al partido pese al vendaval al que ha tenido que enfrentar. Casos de corrupción, duras políticas económicas, jueces que se suponían imparciales y que ahora van en las lista de Podemos como el juez Juan Pedro Yllanes Suárez, son algunos de los problemas que ha debido superar. Sin embargo, y según las encuestas, Rajoy ha convencido a los españoles que las medidas que ha tenido que tomar después del déficit encontrado en España tras el gobierno de Zapatero, han dado poco a poco sus frutos.