Ansiedad y Nervios Pre-entrevista de Trabajo: 8 Tips para Afrontarlos

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 Foto por @jrw_photo

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Ir a una entrevista de trabajo siempre nos llena de dudas y nervios, pero si vamos preparados a la cita hay muchas posibilidades de conseguir el éxito. Hay varias claves que es preciso aplicar a la hora del encuentro.


Por Fabiola Contreras (www.psicopsych.weebly.com) para TeDigoQue
Es natural sentirnos nerviosos antes de una entrevista de trabajo. A nadie le gusta la sensación de ser juzgado o analizado detalladamente por otro, y mucho menos si se trata de alguien que podría, en pequeña o gran medida, determinar el siguiente paso de tu futuro laboral.

 La semana pasada me tocó vivir esta experiencia por primera vez. Apliqué para una posición en un hospital de la ciudad en donde vivo, y nunca me imaginé que sería una entrevista tan formal como a la que tuve que enfrentarme. Recibí un correo de una señora que amablemente confirmó mi cita diciéndome “prepárate para conocer a la lista de personas en el equipo, el Martes a las nueve y media AM.

Como era de esperar, sentí nervios. Y muchos. Ya no se trataba de una entrevista tradicional entre dos personas. Al contrario, de un lado sería yo, una estudiante con experiencia casi nula (por el hecho de que en EEUU es difícil, por decir poco conseguir un trabajo si vives aquí con una visa de estudiante) y del otro lado de la mesa, el equipo de hepatología que me juzgaría a mí y a todos los demás aplicantes para esa posición.

Tomando en cuenta lo importante de esta oportunidad (y como buena estudiante de psicología), decidí no dejar que mis nervios, anticipación y ansiedad interfirieran en lo que podría ser una entrevista exitosa. Comencé a investigar y a enfocarme en las posibles acciones que podía hacer para manejar mis emociones y calmarme ese día.

Tras vivir esta experiencia, decidí compartir con ustedes algunas de las sugerencias que me funcionaron en el blog, para que si estás aplicando para un trabajo, o tienes una entrevista pronto, no dejes que una risa en un momento inapropiado o una palabra mal dicha por culpa de los nervios arruinen tu momento de brillar.

1. La preparación es clave: Lee con atención: NO creas en los demás cuando te dicen que no deberías prepararte. De los cuatro amigos que les conté sobre esta entrevista, cuatro me dijeron lo mismo: “No ensayes tus respuestas, eso es lo peor que puedes hacer.” O “no te prepares demasiado, es mejor que seas tú misma, confía en mí.” Y hoy, estoy muy feliz de haber seguido mi instinto y no haberles hecho caso.

¿Por qué? Si bien es cierto que uno: nada asegura que se te dé la oportunidad de contestar las preguntas que ensayaste y dos: es importante que si ese llega a ser el caso no parezcas un robot respondiendo algo demasiado ensayado, la verdad es que no te estas preparando para llegar preparado.

Si, suena contradictorio, lo sé.

La verdad, es que te estás preparando para sentirte preparado. (Incluso si realmente ninguna de las situaciones que ensayaste ocurrirán) Sentirte bien preparado es el gran antídoto para combatir la ansiedad y los nervios y es por ello que es fundamental que practiques hasta sentirte que lo estás.

Practica cualquier pregunta o tema que crees que se podría tocar en la entrevista hasta sentirte seguro de dominarlos.

Es precisamente esta confianza que solo llega con practicar y ensayar aquello que piensas que podría ocurrir, la que te hará sentirte seguro de ti mismo antes de llegar a tu cita.

2. Reduce el estrés de factores no relacionados a la entrevista: La mañana del gran día tendrás suficiente en tu cabeza como para encima estarte preocupado por detalles como la dirección de tu cita, si te vas perder en el camino, el atuendo que utilizarás, si es suficiente el tiempo que has calculado como para no llegar tarde etc.

Si no quieres sentirte agitado o estresado y correr el riesgo de llegar con esas emociones a la entrevista, asegúrate de tener todos estos detalles bajo control como mínimo el día antes.

3. Visualiza: La mente es extremadamente poderosa. Todos hemos leído alguna vez que si queremos alcanzar algo debemos visualizarlo. Visualízate siendo exitoso en la situación que estas apunto de afrontar, lleno de confianza, siendo asertivo en tus respuestas o quien quita, firmando el contrato al que deseas llegar con la empresa.

Si esto no funciona, trata de visualizar la otra cara de la moneda. Hay personas que, como yo, el imaginarse lo mal que podría salir todo al dejar que tus nervios lo arruinen, les da la precisa cantidad de presión que necesitan para mantenerse enfocados.


Trata de buscar no solo un atuendo presentable, sino, además, algo en lo que te sientas cómodo y atractivo


4. Pon las cosas en su debida perspectiva: A veces, cuando se está en una situación es común que nuestros nervios nos cieguen y nos lleven a verla mucho más catastrófica de lo que realmente es. ¿Y si no me dan el trabajo? ¿Y si luego no consigo empleo por los próximos seis meses? ¿Y si luego no puedo pagar la renta? Y la lista es infinita. No, no es el fin del mundo si no te dan esta posición. Incluso, que te la den probablemente podría ser lo peor que te podría pasar ¿Quién sabe?

Es importante que te recuerdes de esto cada vez que se te olvide. Confía en tus habilidades y entiende que, si no te dieron el trabajo, probablemente es perdida para ellos, o que simplemente no era para ti, que en la vida todo pasa por algo y que el fracaso es común en aquellos que han logrado algo grande.

5. Vístete a la par: Está comprobado que nuestra presentación juega un papel fundamental en cómo nos sentimos. Trata de buscar no solo un atuendo presentable, sino, además, algo en lo que te sientas cómodo y atractivo para incrementar tu seguridad y entrar a la habitación lleno de confianza.

6. Entrevista al entrevistador: Una forma excelente manera de sentirte menos consciente de ti mismo es darte cuenta que las entrevistas son una calle de doble vía. Es decir, al igual que la compañía está decidiendo si desean contratarte, tú también estas diciendo si deseas trabajar ahí. No veas al entrevistador como el único con autoridad, entra con esta mentalidad y hazle preguntas cuando consideres pertinente y verás como tu enfoque cambia.

7. La postura pre-entrevista también cuenta: Así lo explica la psicólogo social y profesora de la universidad de Harvard Amy Cuddy. El trabajo de Cuddy muestra como las “power poses” o en español, poses de poder pueden incrementar nuestra confianza antes de un gran evento. ¿Y qué mejor momento para sentirte seguro que antes de hablar con tu posible jefe? Si quieres aprender más de estas poses, haz click en el TED talk de Cuddy aquí 

8. Felicítate: Si, estas en una situación que te pone incomodo pues has salido de tu zona de confort, pero ¿no es eso precisamente de lo que se tratan los sueños? El simple hecho de que tienes una entrevista para la cual prepararte y que alguien se ha interesado en tu perfil debería ser una razón para sentirte contento y felicitarte por todos los pasos y el esfuerzo que has puesto hasta llegar a este momento.