A España le Toca Negociar

Elecciones en España


La situación en España no es fácil. La mayoría de votos fue para el Partido Popular, pero el triunfador fue Podemos, un partido que no figuraba en el mapa político y que en el último año con el apoyo de la izquierda del mundo, en especial de la venezolana, logra quitarle votos al tradicional Partido Socialista Obrero Español. Ahora les toca a todos ponerse de acuerdo y negociar.


 

Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios
Mariano Rajoy gana las elecciones, pero no tiene mayoría, ninguna mayoría, necesita negociar para poder continuar al frente del gobierno. Pero el futuro es incierto, la segunda fuerza es el PSOE, tiene un 3% menos que el PP y Podemos 5% menos. En España se acabó el bipartidismo, surgen nuevas fuerzas políticas y cualquiera que obtenga la presidencia gracias a los acuerdos, no podrá gobernar con tranquilidad.

El pueblo español vivió su inmediatez, acusó los recortes que en materia de beneficios sociales impuso el PP debido al déficit que heredó del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y rechazó de plano, la corrupción que se destapó en los dos principales partidos durante los anteriores gobiernos de estas formaciones políticas.

Aun cuando el Partido Popular gana en número de votos, (tienen un millón 600 más de votantes que el PSOE) lo que significa que una mayoría está de acuerdo con su gobierno, el sistema parlamentario de España da la oportunidad de negociar entre las distintas tendencias y aunque no coincidan en nada, los intereses de unos y otros los deben llevar a las alianzas más insólitas.

El PP bajó varios escaños en estas elecciones. Pierde alrededor de 55 diputados. Los españoles no aceptaron la corrupción de muchos de sus partidarios y los recortes sociales, aun cuando hayan sido impuestos por la Unión Europea debido a la situación económica en la que quedó España tras el gobierno de Rodríguez Zapatero.

El PSOE tiene uno de sus peores resultados desde 1977. Sin embargo, Pedro Sánchez no tiene intenciones de cambiar su posición con respecto al PP. Sánchez perdió votos de la izquierda debido a su tendencia ideológica más hacia Rodríguez Zapatero, que a Felipe González o Susana Díaz. La corrupción de muchos de sus integrantes pesó en la misma medida que lo hizo en el PP. Durante la campaña su objetivo fue atacar sin contemplación al PP no ofreció nunca posibilidades más positiva para el futuro. Para Sánchez, el Presidente del gobierno era su rival y no se preocupó porque muchos de sus principales votantes no se sintieron representados por su posición y voltearon a ver a Pablo Iglesias, que de paso, lleva el nombre del fundador del Partido Socialista.

Mientras surgen en el Congreso dos nuevos partidos, Podemos y Ciudadanos.

Ciudadanos es un partido de centro derecha, que prometía gobernar con los mejores y la flexibilización del mercado. Las primeras encuestas le habían dado más oportunidad de votos y en la realidad su cuarto lugar fue más lejano del que esperaban. Habrá que ver a quién se fueron los votos que determinaban las encuestas.

Podemos, el de la coleta, logró un gran triunfo. Muchos españoles demostraron que se sintieron identificados con un hombre poco formal en el vestir y que proponía que el gobierno debía darle más a los españoles. Las referencias a la dictadura venezolana, los apoyos económicos que el gobierno venezolano les ha ofrecido en los últimos años, la estrecha colaboración y asesoramiento que han tenido con el socialismo del siglo XXI, no han sido un escollo para muchos españoles.

Los discursos de la campaña de Iglesias descartaron lo obvio. Dejaron de lado el apoyo de Venezuela y no lo relacionaron como una forma de corrupción. Al final no fue de los recursos de España, de los que vivieron  por varios años, fue de los recursos del pueblo venezolano y eso no les preocupa para nada a muchos, en este mundo tan globalizado pero más egoísta que nunca.

Podemos obtiene un enorme caudal de votos y todavía puede sumar los de otras izquierdas.

Lo cierto es que las agrupaciones nacionalistas, serán una vez importantes para formar gobierno, o más bien, serán más importantes que nunca.

Vienen días difíciles, todavía no se puede augurar cuál es el futuro de España.