Toy Story Cumple 20 Infinitos Años

Steve Jobs


Son 20 años los que cumple Toy Story. Ya es casi mayor de edad. Pero todavía está sembrada en los corazones de todas las generaciones que han crecido y crecen con sus juguetes luchando por ocupar un lugar especial al lado de su dueño. Con Woody y Buzz todo el mundo ha tratado de ir “al infinito y más allá”


Quién no ha visto Toy Story, por lo menos la primera película, la que salió en el 22 de noviembre  1995 y que representó el grandioso lanzamiento del sello Pixar en conjunción con Walt Disney Pictures. O quien no ha cantado “Hay un amigo en mí”

El domingo próximo, harán 20 años  que todas las pantallas de los cines vieron una nueva forma de películas. No eran humanos, pero tampoco eran comiquitas. Eran los personajes animados por Pixar que parecían que los podías tocar. Eran los juguetes que tomaban vida y que enloquecían a los niños que querían y siguen queriendo ser Woody o Buzz Light Year.

Se trataba de una película de animación por computadora dirigida por John Lasseter. Era  la primera cinta animada completamente con efectos digitales en la historia del cine.

Pero todas la películas producidas al principio por Pixar deben su éxito a Steve Jobs, el genio de Apple, hijo de un inmigrante sirio, pero esa es otra historia.

Cuando en 1985 Jobs fue dejado de lado por Apple al enfrentarse al CEO que él había buscado, le compró al creador de Star Wars, George Lucas, un departamento de efectos especiales. En aquel entonces pagó cinco millones de dólares e inyectó otros cinco millones en la compañía, que recibió el nombre de Pixar.

Jobs se puso al frente de la nueva empresa, que estaba destinada a ser una firma informática, pero no resultó, hasta que gracias a su sentido innovador y de negocios y a la creatividad de Lasseter firmó un contrato con Disney para hacer películas de animación.

Ese fue el momento, como el que tuvo Apple bajo su conducción, que Pixar despegó y lo hizo Al Infinito y Mas Allá, de la mano de Buzz Light Year. Una semana más tarde de su estreno, Pixar salió triunfalmente a Bolsa. Y Jobs, que poseía un 70 por ciento de la empresa, sumó millones a su cuenta.

De allí en adelante Pixar comenzó a sumar éxitos a su historia.

Steve Jobs decidió vender Pixar a Disney en 2006 por más de 7.000 millones de dólares. En aquel momento, la tradicional casa de animación Disney había tenido en el departamento de películas varios fracasos. Al adquirir esta compañía,  los puestos clave los ocuparon gente de Pixar como el director de Toy Story, John Lasseter, quien había sido despedido una vez como dibujante. Lastre dijo en una ocasión a la revista especializada “Variety” que aprendió de Jobs a creer en sus visiones. Jobs “no se rige por la reacción de espectadores de prueba. Cree tan fijamente en una idea que dice ‘si me gusta, tiene que gustarles a todos'”.