Obama le Hace el Juego a los Castro

Obama y Chávez


Mientras ciudadanos de otras nacionalidades que intentan vivir en Estados Unidos invirtiendo y generando empleo les niegan la visa de trabajo, el gobierno de Obama le da respiro a los Castro y al mismo tiempo permite que cuanto cubano quiera vivir en Norteamérica, sin importar quiénes son ni qué hacen, tenga inmediatamente la residencia, gracias a una Ley que ya debería ser derogada. Lo que es igual para unos debería ser igual para todos.


Ramón Barrios Sevillano
Los cubanos han vivido más de 50 años de dictadura. Lo han hecho regidos por un hombre que siempre se ha arrimado a algún país para sobrevivir. Han encontrado cómo caminar sin mover un dedo, “chupando” del presupuesto de otros. Primero fue la Unión Soviética, luego trataron con Chile hasta que llegó Hugo Chávez y les dio todo. Los Castro encontraron en 1998, cuando triunfa electoralmente el teniente coronel Chávez, la solución casi eterna a sus problemas, hasta que llegó Barack Obama y los puso de nuevo sobre el tapete de la alfombra roja.

Con Nicolás Maduro Venezuela ya no los podía mantener como al principio. La crisis del petróleo y la fatal administración que se comenzó a gestar desde que Chávez llegó al poder, ha ido mermando poco a poco los ingresos que necesitaba la cúpula de los Castro para sobrevivir. El país suramericano dejó de ser productivo desde el punto de vista económico, aunque no estratégico. Tener a Venezuela como base para seguir expandiendo su ideología y su influencia por el mundo, sigue siendo muy rentable.

Pero los Castro necesitaban más. Y lo consiguieron. Llegó a sus puertas Barack Obama y el 17 de diciembre del año pasado, las abrió de par en par. Acuerdos y más acuerdos, siempre favorables a Cuba comenzaron a firmarse. Los americanos famosos encontraron que pasear por las calles de la Habana Vieja y retratarse les resultaba estupendo como puesta en escena para las fotos de Instagram. Chanel descubrió que entre las ruinas de un país que fue hermoso, su colección podía resplandecer y a Carolina de Mónaco le pareció fantástico disfrutar del ballet sin el glamour de su Principado.

Pero para los cubanos de Cuba, los que están allí adentro todo sigue igual. Cuando el Papa Francisco llegó a la Isla había más presos políticos encarcelados que nunca, las Damas de Blanco siguen siendo atacadas y reprimidas, sigue vigente la tarjeta de racionamiento y los cubanos continúan sentados viendo pasar las horas en las puertas de su casa.

Pero el gobierno de Obama flexibiliza las políticas hacia Cuba, les da respiro a los Castro y mientras tanto sigue con la política de la Ley de Ajuste Cubano, la política de los “pies mojados”. Todo cubano que pise suelo estadounidense obtiene la residencia, es decir, puede vivir legalmente en territorio americano. ¿Cómo es eso?. Como en los tiempos del Marielito, los Castro aprovechan para infiltrar su ideología a través de sus refugiados. Solamente tienen que tocar USA y ya. Comienzan a vivir del estado americano.


Los venezolanos consiguen en Estados Unidos cientos de dificultades


Por eso hay dos mil cubanos esperando en Nicaragua que los dejen entrar. Dos mil!!!….viajaron hasta Ecuador -que ya decidió ponerles visa a partir del primero de diciembre- siguieron por caminos irregulares a través de Colombia y Panamá. Llegaron a Costa Rica donde les dieron una visa extraordinaria por 7 días y esperan en la frontera de Nicaragua donde Daniel Ortega no los deja seguir. Seguro que viendo la forma final en la que Estados Unidos diga, “si, mándalos, nosotros los queremos”. A Cuba le interesa, ninguno es un opositor, ninguno es familia de los que salen a la calle a gritarle a los Castro que son unos dictadores. Son ciudadanos cubanos que nunca se opusieron al régimen. Los medios los ayudan. Se vería muy mal decir que deberían exigirles visa. También a los medios se les acabaría su discurso de amplitud social.

Mientras tanto, ciudadanos de diferentes países, que buscan otra forma de vivir, los venezolanos por ejemplo que huyen de la violencia, de la inseguridad -lo que no hay en Cuba-, que buscan prosperar económicamente consiguen en Estados Unidos cientos de dificultades, les exigen grandes cantidades dinero para invertir y aún así, con trabajo generado por muchos como emigrantes, abriendo fuentes de empleo, con familia, buscando un mejor porvenir les niegan las visas de trabajo.

Solamente aceptan sin preguntar mucho el cómo y el por qué, a los testigos protegidos, a aquellos que se hicieron ricos en el gobierno socialista del siglo XXI y que con unas cuantas cuentas de muchos dólares, aceptan quedarse a vivir la vida del Imperio, pagando impuestos por lo robado y disfrutando del gran remanente que les queda. Montan a caballo, sus hijos tocan en bandas de rock y no pasan necesidades.

Definitivamente, pareciera que lo que busca el gobierno americano de Obama es llenar al país de “reposeros” que vivan del estado y de los impuestos que pagan los que trabajan y también por qué no, de lo que algunos han robado.