Desde Miami “Ayuda Humanitaria” es Solidaria con Venezuela

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Gloria Rodríguez-Valdés @gloriabarrios

Marisol Diéguez decidió en el año 2014 que con vigilias y protestas no iba a lograr cambiar lo que en Venezuela ocurría. Los estudiantes la hicieron ver otro mundo y decidió buscar ayuda material para enviarla a los jóvenes afectados y maltratados por el régimen. Desde entonces, su asociación colabora con las organizaciones más necesitadas.

Las manos de Marisol han hecho ya muchas cajas de cartón, han trabajado con mucho esfuerzo por conseguir ayudar a los que necesitan asistencia médica, asistencia humanitaria. Sus manos escriben cada día para responder una media de 30 mensajes diarios pidiendo ayuda, porque en Venezuela, a los más necesitados se les hace difícil encontrar un remedio o costearse una operación.

Marisol Diéguez (@marisoldiegueze) comenzó con su proyecto de Ayuda Humanitaria con los sucesos que tuvieron lugar el 12 de febrero de 2014 en Venezuela. Ella, que tiene viviendo 15 años en Miami, había participado en cuanta reunión, marcha, vigilia… organizaban los venezolanos  que se vinieron por diferentes circunstancias y que siempre han tratado de hacerse sentir. Pero lo que veía por la televisión, los estudiantes, las guarimbas, los tiros, el acoso, los muertos…la desbordó. Sintió que su vida en ese momento tenía que ser otra. Que aquello que había hecho hasta entonces por gritarle al mundo desde este rincón lo que vivían sus coterráneos, no llegaba ni a un susurro y qué ella y quien quisiera acompañarla, tenían que hacer algo.

Decidió ponerse en contacto con los estudiantes, con los bomberos universitarios, con grupos de socorristas como los mochilas verdes, con médicos que no aparecían en sus clínicas y que ayudaban a los jóvenes clandestinamente. Y empezó a recolectar todos los insumos necesarios para primeros auxilios. En su momento, aquello funcionó y la gente donó. Donaron hasta los cubanos, que sentían como suyo aquel conflicto y prestaban locales para guardar lo que se recogía. En abril de ese mismo año y en vista de que su esfuerzo y el de las personas que la acompañaban, tenía un sentido, inscribieron ante las autoridades de la Florida su organización como una Asociación Civil y la llamaron “Programa de Ayuda Humanitaria” (http://www.ayudahumanitariavenezuela.org)

Lo hicieron porque en Venezuela se dieron cuenta que esas ayudas les llegaban y las necesitaban y Marisol sintió que debía continuar con lo que había comenzado. Ya la calle se había calmado, pero todavía quedaban muchos estudiantes afectados física y psicológicamente por lo sucedido y otros, presos y torturados, que necesitaban asistencia, desde suero hasta vitaminas.

Las comunidades siguieron pidiendo. Decidieron entonces extender la ayuda a los hospitales administrados por religiosos, los Salesianos, el San Juan de Dios, la Casa Hogar San Antonio, orfanatos y ancianatos. Muchos empezaron a pedir y desde aquí con las uñas a tratar de ayudar y recolectar en un colectivo que aunque se siente conmovido por lo que sucede, también tiene una vida difícil para salir adelante y que además ha visto pasar ante sus ojos tantas triquiñuelas, tantos que se han aprovechado del mal ajeno, que desconfían hasta para donar.

Sin embargo, el Programa de Ayuda Humanitaria, ha logrado enviar desde que comenzó hace un año, alrededor de 150 cajas mensuales con ayudas. Marisol y su equipo han logrado donarle la prótesis a muchos de los que fueron atacados por los guardias nacionales en las protestas en todo el territorio nacional.

Todavía hoy les envía a los que están presos y no pueden ver el sol, vitamina D, o Pedialyte como le solicitan por las redes para evitar los vómitos de los encarcelados. Esta asocación, está en contacto día a día con los familiares de cada uno de los protagonistas de las historias que nos han impactado.

Su red hasta ahora es de 60 voluntarios, repartidos en Venezuela, Estados Unidos y Europa. Todos se activan a diario por el chat para solicitar ayuda, para entregarla, para movilizarse.


…el Programa de Ayuda Humanitaria, ha logrado enviar desde que comenzó hace un año, alrededor de 150 cajas mensuales con ayudas.


La mayor parte de las veces tenemos que darles hasta el dinero para entregar lo que enviamos, incluso a los hospitales pues no tienen los vehículos ni la disponibilidad para hacerlo.

Los venezolanos en Alemania, han logrado tener la bandera como uno de los países más activos, y eso se destaca en su facebook, donde Marisol cuenta cómo ellos han logrado recolectar las ayudas. Italia es otro país que también se ha activado y es desde donde también han surgido las mayores críticas, divulgadas por un grupo de oficialistas que han tratado de desprestigiar la labor de Marisol Diéguez, quizás como le dicen sus allegados, porque su labor funciona. Y como siempre, tratan de destruir todo lo que está bien hecho.

Su día a día es fuerte. Muchas veces se adapta al horario de Europa, recibe alegrías porque logra que muchos enfermos salgan adelante y también muchas tristezas, cuando escucha que sus insumos llegaron pero las personas murieron. Como el caso de una muchacha que falleció por quemaduras y con todo el dolor del mundo tuvo que llamar esta semana a su madre para pedirle las parches especiales y cremas, para dárselos a unos bomberos universitarios que resultaron quemados. La madre, no solo los entregó sino que reconoció la labor del Programa de Ayuda Humanitaria y se ofreció a ser una voluntaria.

No nos paramos ante pronósticos reservados, queremos ayudarlos a todos, pero somos muy pequeños al lado del monstruo que se ha despertado, especialmente por la falta de medicinas e insumos médicos.

Sus esfuerzos los dividen en campañas de recolección, desde vitaminas y ropa holgada para los que están en prisión hasta vendas, iodo y bicarbonato para los bomberos, medicinas con recetas para enfermos y pañales, leche, colchones para niños y mayores. Todo es bien recibido

Marisol dejó su trabajo como realtor. Su vida cambió y las lágrimas escondidas mientras conversa lo delatan. Ya nada es igual desde que comenzó este trabajo. Pero sin duda, si el tiempo pudiera repetirse, a pesar de todo lo que ha perdido, Marisol lo volvería a hacer.